Salí
de casa, y prevalecía aun en mi mente la preguntan inversa de la vida. –Estaba
allí, irradiante y hermosas, como todas las mariposas mañaneras que resaltan un
roció, esperando pacientemente aquel envidiado y privilegiado vehículo de
salida.
¿Por qué no fue ella?... Me
pregunte incansablemente cada segundo, tratando de entender el destino en el
cual me sentía inconforme.
Pasaban los minutos, y
seguía allí contemplando su belleza singular y aquellos ojos grandes y
brillantes, velados por oscuras y largas pestañas. Su rostro como el marfil, se
exaltaba en mi memoria mientras procesaba la belleza de su copioso encanto.
¿Por qué no fue ella?... me
golpeaba contra el cruel y a la ves suave viento que con susurros inentendibles,
paseaba por aquel pabellón que anhelaba escuchar la profunda, dulce y amada
música de su voz.
Resignado y sin esperanza,
la voluntad de acercarme desintegraba el camino que mis ojos habían construido
hacia aquella implacable doncella que se encontraba al otro lado de la calle
Bronx.
“Su destino era otro”
Sabia que las historias no
tenían un nuevo inicio.
Que le hilo insignificante
que nos separaba, adquiría rigidez cuando intentaba vencer mis miedos y me
llenaba de osadía para poder hablarle.
¿Por qué no fue ella a la
que mi destino debió de elegir?
¿Por qué no fue ella?...
Mis preguntas inconscientes
e involuntarias hacia la vida; me hacían pensar que tal ves estaba destinado a
vivir sin la alegría ni mucho menos la compañía de ese hermoso ser incognoscible de la cual me había enamorado.
De repente, se colapsó mi entretenida
contemplación, cuando aquel fuerte y brusco abrazo impactante amarró mi flácido
cuerpo, con aquellos largos e insensibles brazos de Siréria.
¿Por qué no fue ella?...
¿Por qué fue Siréria?
Volteé mi rostro y miré a
Siréria, viendo en ella, el amor inmerecido que cada día entristecía mi alma al
no corresponderle. Volvió el vacío a mi existencia, y maldije en silencio la
escamante injusticia por no sentir ni merecer el tierno, puro y ofrecido amor
sincero de Siréria… ¡Mi Siréria…mi fiel amiga Siréria! Todo ese momento, fue
una combinación expresiva e imaginativa de dos caminos, en donde no hallaba
solución ni la esperanza de ser feliz sin herir los sentimientos indelebles de
Siréria.
Si pudiera cambiar tanto
cuerpo como sentimiento y amar locamente a Siréria. Corresponderle y desgastar
en cada segundo mi mirada en ella, hasta llegar al punto de sentirla en mis
brazos todos los días de mi vida.
“Pero no era así”…
A quien amaba platónicamente
se enredaba de manera arbitraria en las conexiones sinápticas de mi memoria, y como escudo impedía
que aquel hincapié amor de Siréria causara efectos irreversibles en mi corazón.
¡Seguía en mi mente
ambulando la pregunta inversa de la vida!
La situación se asemejaba
literalmente a mi vida de manera análoga a la cadena alimenticia de un trió en
versiones humanas; donde Siréria, soñaba con obtener mi amor y yo buscaba
desviadamente el de aquella bella e incomparable mujer, mientras esta, esperaba
pacientemente el momento de partir y destinarse a su amado y único amor. “Quien
NO era yo”.
Que incomprensible e
inefable juego de Ajedrez enfrentaba
mi vida. No lograba pensar ni decidir que pieza mover en el transcurso del
problema. Solo deseaba amar y ser el Rey
de una de las dos preciosas Damas y
así albergarla en mi Torre con la
protección de aquellos blancos y negros Caballos
adyacentes a esos misteriosos Alfiles.
Pero solo son sueño quemados
y calcinados con las espermas de aquellas últimas velas que sin la esperanza de
encender, se derriten y caen al irrealizado mundo del olvido.
-Cuan imposible es tratar de
tocar o acercarme al SOL, cuando lo posible es contemplar y valorar la
irradiante y única luz inocua de la LUNA-
¿Por qué no fue ella? Mi
(sol)
¿Por qué fue Siréria? Mi
(luna)
Sin embargo relacioné las
dos novas del cosmos (Sol-Luna). Y logré valorar y comprender lo que la vida me
había dado sin darme instrucciones o explicaciones del cómo elegir lo correcto
de aquel complicado acertijo donde la clave era: “Siréria”.

me gusta como escribes mani que DIOS t siga dando esa sabiduria y entendimiento y espero q yo pueda disfrutar de otros escritos mas..... DTB
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